
Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos, ya no tengo sombras, no tengo pecado, no tengo pasado. Solo tengo unas ganas enormes de volver a empezar. Y de ser feliz. Contigo. Estoy segura. Sí, es así. ¿Ves? Hasta lo he escrito: " Tengo ganas de tí"



